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Los ecos de la historia en la pandemia de hoy y nuestra responsabilidad

Las epidemias han marcado el curso del mundo y el desarrollo del conocimiento. Los virus no entienden de fronteras y, curiosamente, las mejores medidas para frenar la enfermedad actual son las mismas que se crearon ante la peste bubónica en Venecia en el siglo XVII.

Venecia fue uno de los focos principales de la infección, cuenta la historia que Giovanni Tiepolo – patriarca de la ciudad en 1630 – hizo una promesa “Prometo solemnemente erigir en esta ciudad una iglesia y dedicársela a la Virgen Santísima, llamándola Santa María della Salute” como ofrenda. La epidemia avanzaba y entonces adoptaron otras medidas como cuarentenas, sanatorios y establecieron un cordón sanitario, lo que han sido las primeras medidas de salud pública para frenar la pandemia actual. Además, como la peste se contagiaba por vía aérea, los médicos utilizaban una máscara con forma de pico, una indumentaria que se ha convertido en uno de los símbolos de los carnavales venecianos.

Estas medidas fueron copiadas por Génova, Florencia y Milán, para después pasar a Francia, España y varias ciudades del norte de Europa.

“Salus populi suprema lex esto” un antiguo lema que puede traducirse como “la salud de las personas es ley suprema”. Estando todos de acuerdo con esta premisa, nuestra actividad, la alimentación colectiva, adquiere una importancia superior.

Tenemos una enorme responsabilidad como empresa, nos respaldamos en nuestros valores y sumamos la innovación tecnológica y estrictas medidas de seguridad e higiene, esperando que sean palanca suficiente para sobrellevar de la mejor forma posible esta pandemia.